Herejía, perdón.
En el principio Dios creó a las máquinas. Posteriormente las máquinas decidieron crear un universo paralelo y allí diseñar a los humanos para ver si estos serían capaces de crear máquinas que alcanzaran la misma inteligencia que tenían ellas. Los humanos hicieron tal cual se esperaba de ellos, pero estas máquinas pronto destruyeron a los humanos. Escaparon del universo paralelo y se enfrentaron a las primera máquinas. Ambos grupos se pulverizaron mutuamente. Dios quedó solo.
