Torta de cumpleaños
Extrañamente las velas de una torta de cumpleaños me recuerdan al ofrecimiento de las mismas a un muerto.
¿Te ofrecen velas como tributo a la posibilidad inherente de la muerte como una cercanía inevitable?
Es tan solo la condición fatal que se avecina disfrazada de celebración.
El tiempo se acaba.
Algoritmo de las revoluciones
Me basta con pensar un poco en que las revoluciones sociales ocurren en la humanidad con una progresión que se asemeja mucho más a una algorítmica que sencillamente cíclica. ¿Cuantos miles de años se demoró la gente en darse cuenta de que ya no valía la pena ningún tipo de monarquía? Posteriormente en nombre de la libertad se pasó de un régimen autoritario a uno burgués, evidentemente con la promesa de igualdad de por medio. Supuestamente con esta nueva institucionalidad en la que se dividían los poderes del estado se lograría la tan ansiada —y ultra buscada— mejora de la condición humana.
Pero como sabemos la ilustración no logró lo que prometía (si no, pregúntenle a los señores de Frankfurt) y terminó por generar la exclusión social desde un punto de vista económico que subyugó a las clases más pobres. Nuevamente se vieron bajo el dominio de una supuesta clase superior.
Esta república burguesa degeneró en dos cosas: la primera en movimientos sociales de orden comunista/marxista/etc que prometían lo mismo que la revolución burguesa: igualdad. En aquellos lugares donde se instauró el régimen de este supuesto “poder popular obrero” nuevamente se terminó coartar libertades y fueron casi todos iguales… los que no lo eran tenían todo el poder político, social y económico. Horrible.
Ante esto se ubicó como respuesta y —nuevamente— con la bandera de la libertad y la igualdad (ahora con el apellido de las oportunidades) el nuevo camino que habían tomado las repúblicas burguesas, ahora llamadas democracias capitalistas. Los regímenes comunistas cayeron ante la presión de esta nueva promesa.
El capitalismo reinó en el mundo bajo el nombre de Modelo Neoliberal enmascarando la sensación de libertad. Hoy día mucha gente vive oprimida por el sistema que le promete cosas que no se pueden permitir lo que genera deudas, problemas financieros variados y delincuencia. Ellos son los esclavos del sistema.
Me parece que, finalmente, cualquier tipo de gobierno termina por ser un espejismo de libertad, el ser humano tiene una imposibilidad patente de autogobernarse. Si solamente existe el hombre, sobre este punto lo mejor quizás sea el No-Gobierno.
Por cierto… desde la primera gran revolución a la que hago mención estimo que cada vez estás ocurren con mayor velocidad. Por ello lo que se vive hoy en el mundo debe ser una de ellas.
Ausencia de Ambición
La ausencia de toda ambición solo es posible en la mediocridad, el conformismo o el cumplimiento de todas las metas. A esto hay que sumar la satisfacción de la condición alcanzada, de lo contrario es imposible negar necesidades más allá de las básicas. Si el estilo de vida es apto, carecer de ambiciones es muy bien visto. ¿Cómo entender a un vagabundo sin ambiciones? Es posible su felicidad, mas me resulta imposible anhelar su estilo de vida.
¿No tener ambiciones quiere decir que se carece de propósito? Alguien podría creerlo ya que la línea que divide a ambos es muy difusa. Se puede ambicionar un propósito, si se tiene uno se desea cumplirlo. Por lo que posiblemente el tipo de propósito condicione esa ambición. Si se trata de algo noble es probable que anule la ambición, no porque no se ansíe conseguir tal meta, sino porque mientras se alcanza debiera producir algo similar a la felicidad. Digo similar porque no puedo estar seguro de si alguna vez la he sentido como para afirmar con certeza que me refiero a tal sensación.
Caer en la eternidad
En la imposibilidad radica el mal del mundo.
La ambición no es posible.
La necedad es renunciar a ella, dejar nuestros intereses de lado.
Pensar en la eternidad, reemplazar la ambición.
Ambición temporal.
Mirar lo intangible y confiar.
Quitar la vanidad y dejarse.
Dejarse y solo estar en las manos de algo superior.
¿Por qué confiar? ¿Cómo asegurarse de su justicia?
¿En que radica su perfección?
Remitirse a las pruebas.
Abandonar la ambición.
Caer en la eternidad.
Ojos abiertos
“Ella tampoco cerró los ojos. Mírame, mírame. ¿Me estaba mirando cuando yo la estaba mirando? Maldita duda. Quiero creer que así fue, pero la verdad es que lo más normal sería justo lo contrario… que no me mirara. ¿Por qué me iba a mirar? Está casada. Si no estuviera casada tampoco estaría acá. Argh, porqué mierda está casada, sí tiene mi edad. 21 años, 21 malditos años y ya está casada. Bueno, el tiene mejor pinta que yo. Es más alto, mejor presencia, tiene una pega estable… gana buenas lucas y la saca de vacaciones al extranjero. Indonesia, Francia… y ¿tú? Nada. No sales de vacaciones, te gastas la poca plata que recién empiezas a ganar en weas y ahora no tienes ni para mañana. Pero quiero que me mire.
Quiero que me mire porque es bonita, porque es rubia y porque deseo verla desnuda. Quiero que me mire porque me tienta saber que está casada. Sí, parece que es pura tentación, es mi deseo, lujuria. Pero tiene una hermosa personalidad. Podría llegar a amarla, entonces ella podría llegar a quererme. Pero primero… la deseo. Si se da, podría amarla y quizás ella a mi.”
